Al sur de Despeñaperros aguarda la ciudad de Córdoba, un enclave lleno de historia y carisma, de flamenquines y salmorejo, de arte y patrimonio. A esta ciudad andaluza se puede llegar en AVE, lo que la convierte en un destino ideal para un puente o un fin de semana. En su interior esperan numerosos puntos de interés turístico, pero el más popular, y con razón, es la Mezquita de Córdoba.


Para que no os perdáis la posibilidad de visitar este monumento, desde Centraldereservas.com os damos la oportunidad de reservar alojamiento más entrada a la Mezquita de Córdoba, una opción que os hará vuestra estancia más sencilla y cómoda. Una vez adquirida la oferta, leed un poco sobre la Mezquita para entender su fisonomía y su filosofía.


La Mezquita también es conocida hoy en día como la Mezquita-Catedral de Córdoba, ya que es un templo de advocación cristiana. A través de sus muros se puede adivinar el paso de las culturas a lo largo de los siglos. Así, si os fijáis, encontraréis estilos diversos entre los que se observan el estilo omeya, el gótico, el renacentista y el barroco. Comenzó como un templo visigótico, que posteriormente dio lugar a una mezquita primitiva, raíz de la posterior mezquita omeya.


Fue con Abderraman I en el 785 cuando se erigió la base de lo que es ahora, ya que éste levantó la primera Mezquita Alhama, de la cual aún quedan restos para visitar en el primer tramo. La mezquita consta de dos partes diferenciadas: el patio y la sala de oración. El patio ha sido también modificado a lo largo de los siglos. En época islámica funcionaba como lugar donde se impartía administración de justicia y donde se enseñaba la ley coránica. Destacaba, que aún se puede observar, el aljibe, apto para las purificaciones de los musulmanes. Se conoce como Patio de los Naranjos y se tiene constancia de este árbol en la zona desde el siglo XV. Posteriormente el patio sufrió una remodelación en el siglo XVI y se crearon los claustros actuales.


Una vez traspaséis el patio llegaréis al gran tesoro de la Mezquita: su interior. Allí se localizan las columnas y arcadas bicolores de arcos de herradura que dan la imagen tan especial que tenemos del lugar. No intentéis contarlos, ya que seguro que os perdéis. En total hay 1.300 columnas y 365 arcos. En esta época llegó a ser la segunda mezquita más grande del mundo, después de La Meca, con un total de 23.400 metros cuadrados. En el interior se descubren hasta cinco zonas distintas, cada una de ellas correspondiendo a las diferentes ampliaciones. No dejéis de observar el Mihrab con su rica decoración, así como la cúpula nervada que se sitúa delante de la fachada del Mihrab.


En 1284, tras la Reconquista, la Mezquita se consagró como templo cristiano y comenzó un proceso de “cristianización” en su arquitectura. Un ejemplo de ello es su torre campanario, que era el anterior minarete, levantado por Abderramán III. Uno de los momentos clave fue el siglo XVI cuando Carlos V da permiso para construir dentro del templo, respetando el patrimonio. Así se crea una planta de cruz latina en el interior con bóvedas góticas junto a otras protobarrocas y una cúpula renacentista. Merece la pena pasear para ir descubriendo todos los cambios y adivinar en su arquitectura los siglos de historia de lugar.


Para finalizar la visita podéis recorrer su exterior, donde encontraréis la interesante Puerta de San Sebastián, comúnmente conocida como de San Esteban o de los Visires. Es la más antigua de la Mezquita de Córdoba y lo que es más importante: el primer ejemplo de arquitectura andalusí.


La Mezquita-Catedral está catalogada como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1984, por lo que es un monumento que hay que visitar al menos una vez en la vida. Además presenta singularidades que la hacen única. La más curiosa es que esta mezquita no está orientada hacia La Meca. Se orienta hacia Damasco, actual Siria, lugar de dónde procedía la dinastía Omeya.

Si os quedáis con ganas de más arte islámico, no dejéis de visitar los restos de Medina Azhara, la ciudad construida por Abderramán III, a los pies de Sierra Morena, a escasos 8 kilómetros de Córdoba.


Así que, no lo dudéis y aprovechad esta oferta exclusiva de hotel + entrada a la Mezquita de Córdoba.