Galicia es un lugar mágico, del que no es difícil enamorarse. Lo tiene todo: paisaje, gastronomía, leyendas, tradiciones. Pero ¿qué seis cosas hay que hacer en Galicia al menos una vez en la vida? Aquí van nuestras propuestas.

Visitar la Catedral de Santiago

Aunque no hayáis hecho el Camino de Santiago (aunque nosotros os aconsejamos que hagáis por lo menos una etapa) Santiago de Compostela merece una visita. La armonía de sus calles se ve rota por la impresionante catedral, que hace mirar hacia arriba cuando se llega a la plaza del Obradoiro. Sorprende su escalinata y sus dos torres que hacen que parezca que toque el techo. Un espacio que debéis visitar es el Pórtico de la Gloria, del año 1188, una auténtica joya del románico con más de 200 figuras que explican la salvación del hombre. También tenéis que abrazar al apóstol Santiago, una figura de más de 800 años, que os espera. A las 12:00 hay misas de peregrinos. Para ver el botafumeiro en acción tendréis que ir o o bien en fechas señaladas o bien los viernes a las 19:30.

Ir a la Playa de las Catedrales

Os proponemos la visita a otro tipo de “catedral”. Nos referimos a una de las playas más bonitas del litoral gallego gracias al paisaje que se forma con el agua y las rocas. Hace poco os hablamos sobre ella en nuestro blog. Pertenece a Ribadeo. Es muy importante conocer las mareas, ya que la playa cambia totalmente de aspecto dependiendo la hora del día en el que se vaya, así que preguntad antes de ir. En verano hay mucha afluencia.

Disfrutar de las Islas Cíes

Muchos las definen como un lugar paradisíaco. Las Islas Cíes pertenecen a Vigo y son un espacio natural cuyo aspecto puede transportaros a otras latitudes. Eso sí, una vez se mete el pie en el agua, os daréis cuenta de que estáis en el Atlántico. Forman parte del Parque Nacional Illas Atlánticas conformado por tres islas: San Martiño, O Faro y Monte Agudo. O Faro y Monte Agudo se unen mediante la Playa de Rodas, un arenal considerado como una de las playas más bonitas del mundo. Además allí podréis practicar senderismo, bucear o descubrir a los arroaces (delfines). Para llegar hay que coger un barco desde Vigo. Sólo se admiten 2.200 visitantes al día.

Ver el faro en funcionamiento más antiguo del mundo

En la hermosa villa de La Coruña se encuentra el único faro romano del mundo y el más antiguo en funcionamiento: la Torre de Hércules. Mide 57 metros de altura que se levantan en una colina junto al mar. Por supuesto, es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, debido a su importancia histórica. Quizá os sorprenda su aspecto externo y es porque la fachada que muestra es del siglo XVIII, obra de Eustaquio Giannini. Se puede entrar en su interior para descubrir los restos romanos. Si subís sus 234 escalones llegaréis a un mirador con una bella panorámica de La Coruña, de las rías de Betanzos y Sada y de las islas Sisargas. Por la noche, el faro se enciende para facilitar la navegación a las embarcaciones que van al puerto coruñés.

Recorrer una muralla romana

Rodeando el corazón de esta ciudad de interior se levanta otro monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Nos referimos a la Muralla de Lugo, el mejor ejemplo de fortificaciones militares del Imperio romano tardío conservado en Europa. Cuenta con 85 torres a lo largo de 2.266 metros y 10 puertas de acceso. Éstas son de diferentes épocas y se han ido abriendo a lo largo de los siglos, dependiendo de las necesidades del municipio. Después, os invitamos a que entréis en el casco antiguo para descubrid el encanto de Lugo en lugares como la Catedral o la Plaza Mayor.

Saborear Galicia

Quienes nos sigan se habrán dado cuenta de que solemos recomendar que en los viajes disfrutéis de la gastronomía del destino. Pues bien en Galicia no iba a ser menos y es que en esta tierra tienen de todo. Desde unos vinos refrescantes como el albariño hasta la exquisitez de su marisco. Una buena mariscada, con centollo, bueyes de mar, cigalas, mejillones, nécoras... os espera en todos los pueblos marineros. También pueden presumir de carne de vacuno, que pace en un entorno único, lo que le otorga a sus ejemplares de una ternura y sabor característico. Quesos de tetilla, lacón, aguardiente, licor café, chorizo gallego, garbanzos, empanadas, tarta de Santiago... Y por supuesto, el pulpo a la gallega. Y todo a muy buen precio.