Las 5 mejores casas rurales con piscina de España

Elegir una casa rural para pasar nuestras vacaciones dice mucho de nosotros. Nos dice que somos personas diferentes en busca de autenticidad y sobre todo de tranquilidad. Si no te apetece estar en un hotel, echa un ojo a esta lista de casas rurales con piscina para tu próxima escapada. No te lo pienses demasiado porque están muy solicitadas.


Casa Rural Caletón de El golfo, Lanzarote

En Lanzarote hay cabida para el relax. Un lugar ideal para ello es la primera casa que encabeza nuestra selección. La Casa Rural Caletón se sitúa frente al mar, ocupando una antigua casa en el pueblo de El Golfo junto al Parque Nacional del Timanfaya. Era una casa familiar desde finales del siglo XIX, pero en el 2000 se convirtió en un espacio para viajeros con sus tres apartamentos totalmente equipados. Se mantuvieron los elementos tradicionales que ya fueron restaurados en los años 60 por César Manrique, primo de los propietarios. La casa tiene un aljibe que recoge el agua de las lluvias y conforme al que se distribuye el edificio. La terraza es la joya de la corona con vistas al mar y dos piscinas. Una dulce, en la misma terraza y una piscina natural de agua de mar con acceso exclusivo desde la casa.


Complejo Casas Rurales Los Algarrobales, Cádiz

Este complejo rural está formado por 14 casas diseminadas en un paisaje único que se extiende a lo largo de 25 hectáreas. Por eso no nos extraña con que cuente con cinco piscinas de uso exclusivo para clientes. Este establecimiento se localiza en la ladera del monte Algarin, una zona tranquila con un paisaje envolvente junto al Parque Natural de Sierra de Grazalema y el Embalse Zahara- El Gastor. Si es bonito de día, cuando cae la noche, su situación permite a los huéspedes disfrutar de un paisaje de estrellas inolvidable. También destaca la riqueza faunística de la zona con aves rapaces y la mayor colonia reproductora de buitres leonados de Cádiz. Una experiencia que te permitirá descansar de todo ruido de las ciudades.


Casa Rural Los Parrales, Jaén

Cuando veas las vistas desde la piscina de esta Casa Rural en Jaén, no te la podrás quitar de la cabeza. Podrás estar a remojo mientras observas el embalse de El Tranco, una inmensa masa de agua rodeada de montes. Pero no sólo eso es lo atractivo del lugar, sino que encontrarás una casa de piedra, que usa energías renovables para su consumo, y que se puede o bien coger entera o por habitaciones. En su interior hay salón con chimenea y un restaurante donde se sirven todas las comidas del día. La casa se localiza en mitad del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, un enclave que la hace incluso más interesante. Por la noche te puedes poner bien de antimosquitos para tomar una copa en su terraza exterior con muebles de madera.


Casa Rural Mas Torrencito, Girona

Otra razón para decantarse por una casa rural es porque se viaje con mascota. Pues bien, si eres de eso que no dejas nunca a tu perro en casa en Mas Torrencito eres más que bienvenido. Se define como un alojamiento “por y para los animales”, siendo la “primera casa para animales que admite personas”. Se localiza en una antigua masía del siglo XV, reformada para acoger ocho habitaciones con encanto. Cada una tiene su nombre y decoración propia. Para los que además les guste leer, dispone de una biblioteca cómoda para sentarse a disfrutar de una buena novela frente a un chimenea; para los golosos hay disponibles bizcochos caseros y para los inquietos una sala de juegos con billar incorporado. También puedes recorrer el jardín para ir descubriendo rincones secretos y una flora de árboles bien diversos. Por supuesto disfruta de una piscina para refrescarse los meses más calurosos del año.


Casa del Maco, Alicante

En la última casa viajamos hasta Benissa, en la provincia de Alicante para pasar la noche en la Casa del Maco, un alojamiento del siglo XVIII, renovado para disfrutar de una estancia muy agradable en la que no falta de nada. Su aroma histórico se ha conservado en la decoración y en los pequeños detalles tanto en el exterior como en el interior. El jardín, con la piscina como protagonista, espera para que le saquemos el máximo partido en verano. En invierno, la chimenea resalta sobre lo demás para congregar a quienes se resguarden del frío. En los alrededores se pueden hacer múltiples actividades al aire libre como senderismo o ciclismo, pero antes para comenzar el día en la casa se sirve un rico y abundante desayuno buffet en el comedor y en la terraza.