Muy cerca de la que nosotros llamamos Mérida. La conexión con la que fuera importante ciudad romana no es casual, dado el gusto que los ciudadanos romanos tenían por las termas. Por eso, en el mismo lugar en el que se han encontrado notables vestigios de unas termas del siglo III, se ha levantado el balneario Alange… con Mérida a 18 kilómetros de allí.

Curioso balneario éste que casi podría decirse que son termas al aire libre, puesto que, para acceder al manantial, a cielo abierto, hay que atravesar varios espacios que, cuando no recuerdan a un patio andaluz, retrotraen a unas antiguas termas romanas.

Recuperado el uso balneario que el lugar tuvo hasta el siglo III, y que renació en el siglo XIX, las nuevas instalaciones balnearias han conseguido integrar partes de la estructura antigua romana. Quien llega a Alange lo que halla son unas instalaciones que difícilmente le dejarán descontento: baño en piscina o laguna del manantial, baño en pila, ducha escocesa, baño en terma romana, baño turco, baño en piscina de hidromasaje, inhalaciones, masajes, parafangos, envolturas (chocolate, uva, té verde, fango), exfoliación corporal o facial, mascarilla, oxigenación e hidratación facial… lo dicho, no falta de nada.

¿Y con respecto a los tratamientos que se pueden seguir aquí? La propuesta es igualmente extensa, empezando por afecciones del sistema nervioso -distonías neurovegetativas, cefaleas, jaquecas, neuralgias, insomnio, agotamiento, depresión, ansiedad, neurosis, posmenopáusico…- y siguiendo por afectaciones del aparato locomotor -artrosis, artritis, reumatismos-, cardiorrespiratorio y sistema vascular…¿falta algo?

¿Te apuntas al relax? busca tu hotel en Mérida y acércate a estas instalaciones