En medio de un paisaje de relieve quebrado, dehesas de encina y alcornoques, Almadén (Ciudad Real) no tiene mucho que ver con la típica llanura manchega. Este apretado caserío, a 100 km de la capital de provincia, tuvo gran importancia durante siglos gracias a sus minas de mercurio, mineral usado para amalgamar la plata traída del Nuevo Mundo.

¿A alguien le apetece jugar a ser minero?. Pues aquí tiene la oportunidad, por ejemplo, de bajar a una mina excavada bajo tierra y vivir las distintas fases del trabajo minero. Toda una mina (de las de verdad) por la que caminar; un escenario real con zonas cómo la llamada caña gitana, una veta de mineral en cuyas cercanías hay un cuarto de herramientas; una vía con los carretones en los que se transportaba el material… La verdad es que, a poco que se piense, resulta un auténtico lujazo caminar por una explotación minera del siglo XVI –en realidad, la emoción ya comienza mientras se baja por el ascensor… ¡cincuenta metros bajo tierra!-. La zona visitable no tiene desperdicio… empezando por el sector llamado caña gitana, donde se descubre el afloramiento de mineral, una explotación de testeros, el cuarto de herramientas, los carretones de madera para transportar el mineral… no falta detalle… ningún detalle.

Luego, desde allí, y subiendo hasta los 16 metros –también bajo el nivel del suelo- se cogerá un trenecito para seguir, cómo ocurría antaño, el mismo camino que seguía el mineral hasta llegar a la fundición. Al bajar del tren, la visita al Museo de la Minería espera con sus maquetas, maquinaría, útiles de trabajo… No habrá más que dejarse llevar por las sensaciones…y viajar a tiempos en los que el mercurio era arrancado a la tierra…en ciertas épocas, por reos y esclavos. Hay unos estupendos audiovisuales que ayudarán en este viaje en el tiempo.

DATOS PRÁCTICOS

Parque Minero de Almadén

Cerco de San Teodoro s/n

Almadén (Ciudad Real)

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