Los Pueblos más bonitos de España en Aragón

Aragón puede presumir de historia y de naturaleza. Un tesoro de interior aún por descubrir, donde los pueblos se camuflan en la naturaleza, guardando el encanto del paso del tiempo ¿Nos vamos a conocerlos?

Hasta once municipios aragoneses forman parte de la lista de los Pueblos más bonitos de España. No nos sorprende porque esta Comunidad Autónoma lo merece. Además, un pequeño apunte que nos llena de orgullo. Entre ellos se encuentra Aínsa, lugar de nacimiento y sede de Centraldereservas.com

Provincia de Huesca

Aínsa: comencemos con Aínsa, una villa medieval, enclavada en el Pirineo, a poca distancia del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Esta localidad os invitará a caminar por sus calles empedradas a través de las cuales llegaréis a la Plaza Mayor, un espacio en el que os dejaréis sorprender por su estructura y arquitectura. No paréis ahí. Continuad la marcha para observar las casas, el castillo, las iglesias... Su casco antiguo es Conjunto Histórico-Artístico desde 1965.

Alquézar: esta bella localidad está ubicada en el Somontano de Barbastro. Tras probar el vino con D.O. y otras delicias gastronómicas, hay que conocer su casco, ya que está declarado desde 1982 Conjunto Histórico-Artístico. Tampoco hay que dejar de ver sus alrededores. Especialmente atractiva es la ruta senderista de las pasarelas en el Barranco del Río Vero, apta para aquellos que no tengan vértigo. No os perdáis la Colegiata Santa María la Mayor, que está considerada como Monumento Nacional.

Ansó: el tiempo parece detenido en este bello pueblo del Pirineo de Aragón. Su arquitectura es típica de montaña y su casco se ha conservado tan bien, que fue declarado como Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón. Veréis construcciones hechas de piedra, madera y tejas de la propia zona. Pero además, está rodeado de una naturaleza impresionante con el Parque Natural de los Valles Occidentales y las Foces de Fago y Biniés, en los alrededores.

Provincia de Zaragoza

Sos del Rey Católico: ya el nombre de por sí llama la atención y es que Fernando el Católico nació aquí. Su casco antiguo, declarado Conjunto Histórico-Artístico, os trasladará hasta la Edad Moderna a través de edificios como el Castillo, el Palacio de Sada, la Catedral, la Lonja, la Judería... Y encima, está situado en la comarca de las Cinco Villas, un escenario plagado de torres medievales con localidades tan hermosas como Uncastillo o Biel.

Anento: aquí viven cerca de 100 personas, por lo que encontraréis un pequeño pueblecito, en el que hay mucho que ver. Además de los caminos de los alrededores llenos de vegetación, en la localidad deambularéis por sus callejuelas con casas de colores para descubrir su iglesia parroquial del siglo XII. No dejéis de entrar porque acoge un retablo gótico del siglo XV, digno de ser observado con detenimiento. Os podéis alojar en Cariñena o en Zaragoza.

Provincia de Teruel

Valderrobres: Cuando pongáis un pie en esta localidad turolense quedaréis impresionados por todo el patrimonio que posee: seis ermitas de época medieval o moderna, fábricas y masías. Todo el Conjunto Histórico fue declarado Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón en 2004. No dejéis de visitar la iglesia de Santa María la Mayor, la Casa Consistorial y el Castillo del Arzobispo. De hecho la Casa Consistorial fue copiada en 1929 y reproducida en el Pueblo Español de Barcelona.

Albarracín: otro lugar del que no querréis salir. Sus casas rojizas y sus esquinas imposibles os atraparán para que os quedéis unos cuantos días en él. No es para menos, porque merece la pena. Conoceréis todos sus rincones donde observaréis lugares de gran importancia arquitectónica e histórica como el Palacio Episcopal, la Catedral, la Torre del Andador... También está Declarado como Conjunto Histórico-Artístico.

Rubielos de Mora: a tan sólo 52 kilómetros de la ciudad de Teruel, en el Camino del Cid, a este municipio se le conocer como el “Pórtico de Aragón”, ya que disfruta de una hermosa panorámica sobre el altiplano de Teruel. En su interior os espera su Conjunto Histórico-Artístico, donde no faltan las casas solariegas y los palacios, que nos hablan de su pasado. La visita se completa con la Excolegiata Santa María la Mayor y el gran retablo gótico internacional del s. XV, que guarda en su interior.

Calaceite: enclavado en el Matarraña, la “Toscana española”. Su atractivo hará que aparquéis el coche y salgáis a caminar por su casco. Partid desde la Plaza Mayor y no miréis al suelo porque si lo hacéis, os perderéis lugares como su Ayuntamiento, sus casas solariegas y sus plazas. Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1973.

Puertomingalvo: vuestros relojes se pararán cuando entréis en Puertomingalvo, ya que su ambiente relajado os contagiará. Recorred su plano a través de sus calles estrechas, llenas de rincones únicos. Visitad el Castillo y el Ayuntamiento y acercaros hasta la Cascada del Arquero para refrescaros tras la caminata. Podéis alojaros en Linares de Mora.

Cantavieja: el nombre es fácil de recordar, pero una vez lo hayáis visitado, será lo que menos os llame la atención y es que esta pequeña población turolense rezuma encanto. En pleno Maestrazgo vigila en alto lo que sucede en la comarca. Coged fuerzas y visitarla sin perderos su Plaza Porticada, el Castillo o la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, entre otros muchos lugares por descubrir.

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