Este año el Día del Pilar cae en miércoles lo que provoca que muchos viajeros puedan cogerse un puente. ¿Sois de los afortunados? Si es así, tenéis cinco días por delante para dar rienda suelta a vuestra pasión viajera. Os hemos preparado una pequeña guía de tres destinos ideales para estas fechas: Cambridge, Verona y Brujas.


Son tres ciudades asequibles, que tienen en común su amplio patrimonio, su buena localización y su ambiente tranquilo.


Cambridge

Ciudad universitaria por antonomasia, que muchos conocerán por los famosos exámenes de Cambridge para certificar el inglés. Dejando la tensión de una prueba calificatoria a un lado, vamos a conocer tres facetas de esta bella localidad británica, donde conviven estudiantes de numerosas nacionalidades bajo una arquitectura que os sorprenderá.


Por qué elegir este destino

Es un lugar tranquilo, bonito y con muchas posibilidades. Además está a escasos 45 minutos de la estación de King´s Cross de Londres en tren por lo que se puede hacer más de una excursión a la capital inglesa. Por el contrario si lo que se quiere es vivir una experiencia 100% British no hará falta salir de los límites de la ciudad.

Algo curioso...

Al viajero pronto le llamará la atención que el tráfico que se mueve por la ciudad va sobre dos ruedas...¡Las bicicletas están por todas partes! Nada más llegar a la estación de tren, uno se siente acogido por una bienvenida de estos vehículos sanos y cómodos. Los estudiantes las usan y ¡las aparcan en cualquier lugar! Así que no os extrañe ver bicicletas en doble fila o colgadas en una verja.


Algo típico...

Los ingleses quieren acabar con la mala fama que tienen de que allí se come mal. Por eso en muchos lugares del país, y Cambridge no iba a ser menos, hay mercados de productos orgánicos de huertos locales y repostería casera. Aquí el mercado se localiza en Market Square y abre de 10:00 a 16:00 de lunes a sábado. Los domingos, los puestos son ocupados por artistas bohemios. Además, no hay que dejar de montarse en las barcas que recorren el río Cam. Se llaman Punt y hay hasta seis compañías dispuestas a llevaros con un punting boy a descubrir Cambridge desde otra perspectiva.


Verona

La ciudad que vio surgir y morir el amor entre Romeo y Julieta se encuentra en el interior de Italia, esperando a los viajeros con mucho que ofrecer.


Por qué elegir este destino

Ocurre lo mismo que en Cambridge. Su emplazamiento es el adecuado para conocer otros lugares del país. La red de trenes italiana es muy cómoda y hay numerosos horarios para visitar ciudades. Así a una hora y cuarto está Trento y algo más(1:45 minutos) Bolzano. Eso sí antes de montar al tren no os olvidéis de picar el billete, ya que si no os puede caer una buena multa.


Algo curioso

El aperitivo, no todo es Aperol Spritz, sino que también podemos tomar un Hugo. ¿Qué es eso exactamente? Se trata de un cóctel (buenísimo), que mezcla prosecco (vino blanco), sirope de saúco, agua con gas, unas hojitas de menta, una rodaja de limón y unos cubitos hielo. No podéis iros de Verona sin probarlo. Para ello os aconsejamos que callejéis y os alejéis del centro para encontrar terracitas en las múltiples plazas que hay escondidas.


Algo típico...

Puede sonar obsceno, pero una de las cosas más típicas de esta ciudad es tocar la teta de Julieta. Como bien hemos dicho antes, en Verona sucede la historia de amor más universal, la de Romeo y Julieta. Pues bien, la casa de la enamorada es un lugar de peregrinaje donde se acercan miles de personas cada año. Se localiza a pocos metros de la Piazza delle Erbe, en la Vía Cappello 23. Nada más entrar podréis ver cartas y mensajes de amor escritos en todos los idiomas. ¡Ah! Si se visita el lugar el 14 de febrero o el 17 de septiembre (cumpleaños de Julieta) se puede encontrar un ambiente especial lleno de actividades y propuestas.



Brujas

Muchos la consideran la Venecia del norte por sus canales y la belleza de su arquitectura. Y no están equivocados puesto que éste es un lugar mágico. Sus chocolates embriagan y sus canales y parques invitan a vivir una experiencia romántica.


Por qué elegir este destino

Coincide en los anteriores destinos tanto en su tamaño asequible como en su buena posición dentro del mapa. Tras pasar unos días de relax en Brujas, uno puede hacer una pequeña escapada a Bruselas en tren. Está aproximadamente a 1 hora, 1 hora y media (dependiendo del tren) y se llega cómodamente. Otra ciudad a visitar, que está muy cerca es Gante, más o menos a 35 minutos en tren. En Gante hay mucho por descubrir.


Algo curioso...

En Brujas hay un rincón diferente, que suele sorprender a todos los visitantes. Se trata del beguinato, un beaterío del siglo XIII. Allí vivían las beguinas, es decir, viudas y huérfanas de los cruzados. Convivían en comunidad y se dedicaban a cuidar de los pobres, además de llevar un vida religiosa y realizar bolillos. No pertenecían a ninguna orden religiosa y no tenían ningún tipo de custodia masculina sobre ellas. Al entrar os sorprenderán los carteles de silencio y es que es la regla principal aquí. Hoy en día viven monjas benedictinas, ya que la última beguina falleció en 2013.


Algo típico...

Para acabar vamos a brindar con una buena cerveza belga que se elabora en la única fábrica de cerveza familiar que hay en Brujas: De Halve Mann. Se fundó en 1856 y, después de una remodelación en 2005, ofrece una visión del proceso de elaboración de esta bebida tan típica de Bélgica. Hay visitas guiadas en varios idiomas y, por supuesto, se pueden probar sus cervezas. Además, una curiosidad, desde hace poco, Brujas cuenta con una tubería de cerveza que lleva esta bebida desde la fábrica a varios locales del centro.