Las ciudades cambian dependiendo de la perspectiva desde donde las mires. Si no tenéis vértigo y os apetece observar desde la alturas Madrid, Barcelona y Valencia, os traemos algunas ideas desde donde podéis hacerlo. Una ruta por miradores que os harán descubrir una panorámica diferente de cada una de estas ciudades. ¿Comenzamos?


Ruta Miradores


Madrid

Primera parada: Madrid. Partimos desde el kilómetro cero de España para disfrutar de las vistas de la capital del país. Pero ¿no era Madrid una ciudad plana? En su gran mayoría lo es, pero quién dice que un mirador no puede estar en lo alto de un edificio. Por ello, cogemos el mapa para acercarnos hasta el donde nos aguarda el primer ascensor que nos elevará 56 metros hasta la azotea del Círculo de Bellas Artes lugar con historia. Es un lugar muy de moda entre los madrileños, por eso no os extrañe que se respire un ambiente moderno y cool. Asomaros con cuidado (si sois un poco bajitos tendréis que poneros de puntillas) para vislumbrar parte de la Sierra y los tejados del Ayuntamiento. Hay un bar, donde podéis sentaros a tomar algo o simplemente podréis subir allí a colocaros junto a la escultura de Minerva y mirar al horizonte. El precio por subir es de 4 euros (3 con carnet joven).


Cambiemos de punto de vista para ello nos vamos hasta el Palacio de Cibeles, actual sede del Ayuntamiento de Madrid. Su arquitectura os llamará la atención, así que fijaros bien en sus detalles. Una vez dentro, subid al ascensor para alcanzar su terraza mirador. Pero antes podéis parar en su sexta planta para tomar un gin tonic mientras miráis Madrid desde la altura. Otra idea es continuar ascendiendo hasta la octava planta para desde allí conseguir unas fotografías distintas de la ciudad. Por supuesto, si sois del Real Madrid podréis disfrutar de una vista única de la Fuente de la Cibeles. El precio para subir a la terraza es de 2 euros para adultos y 0, 50 para niños. ¡Ah! Y cierra los lunes. La última de las paradas en la capital la haremos en El Corte Inglés de Callao. Allí os espera una de las panorámicas más conocidas de Madrid: la de la Gran Vía. El edificio con el cartel de Schweppes y el edificio de Torre Madrid os saltarán a la vista. Haced una fotografía y comparad el resultado con el cuadro de Antonio López. ¿Cuál parece más real?



Miradores de Valencia


Cojamos un tren o el coche para ir hasta Valencia. Esta ciudad tiene mucho que ofrecer desde gastronomía a cultura sin dejar atrás unos miradores a los que merece la pena subir. Empezaremos por uno de los más antiguos, el que se sitúa en la Torre de la Catedral. Cualquiera no puede subir, ya que hay que tener un poco de fondo físico para subir los 207 escalones de El Miguelete (como se la conoce). Una vez allí, podréis disfrutar de unas vistas de 360 grados de Valencia. Para subir a ella, tendréis que acceder desde la Plaza de la Reina. Está abierta de lunes a domingo en horario de 10:00 a 19:00.


Un lugar más moderno es la Terraza del Ateneo Mercantil de Valencia ideal sobre todo para tardes noches en las que se quiere tomar una copa. Está abierto durante todas las estaciones del año, haga frío o haga calor. Allí se pueden beber combinados (hay multitud de gin tonics y vodka tonics), comer, cenar o simplemente disfrutar de una cerveza con Valencia a los pies. Además, si consultáis su programación, quizá haya una actuación de un monologista o un dj en directo. Otro mirador desde el que se puede cenar mientras se observa Valencia es el que se localiza en lo alto del Hotel Meliá, un edificio diseñado por el mismísimo Norman Foster. Este establecimiento se localiza en la parte nueva de la ciudad por lo que otorga una vista diferente a las anteriores. En este cuatro estrellas, además de dormir de lujo, los huéspedes podrán subir hasta su azotea al acabar el día y ver cómo se mueve la ciudad por la noche. ,



Barcelona


Nuestra última parada es la Barcelona, una ciudad cuya orografía permite que existan numerosos puntos desde donde observar la vida de los barceloneses desde arriba. Miradores hay muchos, pero hemos seleccionado tres que a nosotros nos encantan. El primero se ubica dentro del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC). La visita merece la pena, pero crece incluso en interés si se sube hasta su. Desde allí la panorámica de la os dejará con la boca abierta. Además permite tener una vista de 360º de la capital catalana. terrazaPlaza España


Un mirador que se ha puesto muy de moda en los últimos años y en el que quizá encontréis mucha gente en las horas punta es el que se ubica en las antiguas baterías antiaéreas del Ruro de la Rovira, en lo alto del barrio del Carmel. Estas baterías se construyeron durante la Guerra Civil para defender la ciudad. Después, fue hogar de varios vecinos de Barcelona hasta casi los años 90. Hoy en día el espacio se ha recuperado y musealizado, por lo que además de una bella imagen de la ciudad, aprenderéis un poco de historia reciente. También histórico, es el siguiente mirador que os proponemos. Se localiza en la famosa iglesia gótica de Santa María del Pi, en pleno barrio gótico. Se ha abierto su campanario desde donde los curiosos verán los tejados de la ciudad con una visión de 360 grados. Advertimos de que no hay ascensor, así que toca subir sus más de 200 escalones a pie. El esfuerzo se verá recompensado por la bella postal que os espera al llegar.