Las estaciones sirven de filtro natural en nuestras fotografías. Un buen enfoque y una luz adecuada dan como resultado una imagen única, evitando tener que pasarla después por algún programa de edición. Una época del año que sienta muy bien a los paisajes es el otoño. Si sois de ese tipo de viajeros que siempre llevan la cámara colgando o que buscan retratar la belleza de lo que ven con sus móviles, os recomendamos tres destinos que podréis visitar durante esta estación.

Valle de Baztán. Navarra

Este destino está de moda gracias a su aparición en las novelas de Dolores Redondo. Su trilogía del Valle del Baztán ha abierto el lugar a muchos curiosos que han descubierto la belleza de su fisonomía. Lejos de los acontecimientos que suceden en los libros, esta zona rezuma naturaleza y tranquilidad. Se la conoce como la Suiza navarra y en ella encontraréis extensos hayedos, barrancos, valles recónditos como el de Aritzakun y Urritzate... Captaréis el color de las hojas, pero también podréis enfocar los caseríos y la geografía de sus pueblos. Si la prosa y la trama de las novelas os han cautivado, podéis hacer visitas guiadas descubriendo los lugares clave para Amaia Salazar, además tendréis la posibilidad de conocer los atractivos de Elizondo.

El Retiro, Madrid

El Parque del Retiro respira el mismo aire que el cemento de Madrid, sin embargo, al poner un pie en él, parece que se viaje a un paisaje diametralmente opuesto. Caminar entre su vegetación siempre es agradable, pero es en otoño cuando sus colores se tornan más interesantes provocando bellas estampas que podréis fotografiar. El parque cuenta con 125 hectáreas, que esconden más de 15.000 árboles repartidos por jardines y zonas. Rincones esconde muchos. Algunos de los favoritos de los fotógrafos son el Palacio de Cristal con su estanque o el lateral del Paseo de los Coches. Nosotros os invitamos a que paséis una mañana o una tarde recorriendo su interior y nos mostréis los entresijos más bellos de este parque urbano.

La Laguna Negra, Soria

Este paisaje inspiró a Antonio Machado y no es para menos. La Laguna Negra tiene algo de especial. Se sitúa en la Sierra de Urbión, en el término municipal de Vinuesa, y se enclava en un punto rodeado de espesos pinares, protegida por farallones. En otoño los colores de su vegetación la convierten si cabe en un destino más espectacular, aunque en otras épocas, como en invierno, luce también una imagen bonita. Podéis seguir la ruta GR-86 e ir poco a poco adentrándoos de lleno en la Laguna Negra. Observad los árboles, ya que os daréis de bruces con hayas, robles, abedules y el álamos, entre otros.