Dicen que el lugar no importa siempre que se esté con la persona adecuada. Es cierto, pero estar rodeados de un paisaje o un ambiente romántico ayuda a que las mariposas del estómago agiten las alas a mayor velocidad. Para disfrutar de un fin de año lleno de amor, os recomendamos tres escapadas románticas en pareja.

Viena, la ciudad de “El Beso”

La capital austriaca destila un aroma decimonónico al pasear por sus calles. Un chocolate en alguna de sus preciosas cafeterías del centro os dará fuerzas para conocer uno de los cuadros más románticos de la Historia del Arte. Para ello deberéis ir la Österreichische Galerie Belvedere. Allí os aguardan entrelazados los protagonistas del la obra de Gustav Klimt de “El Beso”. Los dorados dejan entrever la intimidad de una pareja enamorada. Tras la visita, Viena se extenderá ante vosotros. Podéis besaros sobre ella en la Noria del Parque Prater o ver las mariposas volar en el invernadero de la Schmetterlinghaus. También existe la opción de recorrerla en coche de caballos o, por qué no, asistir a un concierto de música clásica en la Filarmónica de Viena. Por supuesto, ir al Concierto de Año Nuevo sería maravilloso, pero para ello hay que coger las entradas con un año de antelación. Así que podréis seguirlo desde la televisión del hotel.

Perderse en los pueblos del Aveyron francés

Si queréis que vuestro viaje se asimile a un cuento clásico, en la zona de Aveyron en el Midi-Pyrenée francés os encontraréis con decorados perfectos. En Conques os sentiréis protagonizando una historia de amor medieval. Este pueblo es una joya del románico donde destaca su preciosa iglesia abacial. Forma parte del Camino de Santiago desde tiempos inmemoriables. Tampoco os podéis perder Najac, otra localidad con encanto, conocida como el “pueblo colgado”, en donde tenéis que visitar su castillo. El pueblo se extiende a lo largo de una sola calle en la que al final se encuentra el castillo. Si se mira para abajo se descubren los meandros del río Aveyron. Tampoco podéis dejar de visitar Rodez con su impresionante catedral. ¡Ah! En esta zona se encuentra también Roquefort, donde hacer una visita a las bodegas y catar de los famosos quesos es obligatorio.

Teruel, recorriendo los pasos de los amantes

En las calles de esta pequeña ciudad aragonesa se escribió una historia de amor imposible que siglos después sigue siendo un orgullo para sus vecinos. Se trata del romance de Diego e Isabel, los amantes de Teruel. Para conocer mejor su malograda relación se puede visitar el Mausoleo de los Amantes y descubrir qué desenlace tuvo su amor. Además, en Teruel podéis disfrutar del Arte Mudéjar aragonés en todo su esplendor. La temperatura suele ser bastante baja, así que pasear abrazados por su casco descubriendo edificios modernistas es una manera de pasar la tarde en la ciudad. Cuenta la leyenda que las mozas que beban agua de la Fuente del Torico, situada en el centro de Teruel, tienen grandes oportunidades de o bien encontrar pareja o de quedarse embarazadas. Además se puede planear una excursión hasta el bello Albarracín, considerado como uno de los pueblos más bonitos de España.