El amor no necesita de un escenario idílico para surgir, pero para qué mentir, un espacio romántico ayuda. Por eso para que podáis disfrutar de una estancia inolvidable con vuestra pareja os sugerimos tres hoteles para enamorados en España. ¿Con quién queréis visitarlos?

Abrazados bajo la luz de la luna

¿Hay algo más romántico que observar las estrellas? Un cielo despejado y el firmamento constatando la grandeza del infinito. En Cerler existe un lugar ideal para ello, el Hotel Casa Cornel. Establecimiento que se reparte en varias edificaciones en torno a un gran patio central empedrado. El edificio principal responde a la característica arquitectura del Pirineo Aragonés, con muros de piedra, tejados de pizarra, ventanas pequeñas y balcones de madera. Los edificios anexos, antiguas caballerizas y cuadras, acogen hoy parte de las habitaciones del hotel, así como zonas comunes (restaurante, bar-rústico, terrazas acristaladas...). Todo el conjunto hotelero se encuentra salpicado por frondosos rincones verdes, con grandes árboles de sombra, perfectos para sentarse durante las tardes de verano. El restaurante del Hotel Casa Cornel, en donde se pueden degustar productos típicos de la zona, se encuentra en uno de los anexos, junto al comedor, un acogedor espacio con mobiliario de época y detalles rústicos, como los suelos de barro o las vigas vistas de madera. El salón comunitario, presidido por una chimenea de piedra, se reparte en varios espacios para la lectura, ver la televisión o descansar tranquilamente al resguardo del fuego. El estilo de las habitaciones puede sorprender. Parte de ellas sigue la línea decorativa del resto del hotel, con mobiliario antiguo, tonos cálidos y predominio de la madera natural; el resto, responde a un estilo moderno y fresco, con muebles de diseño, luces indirectas o grandes murales que crean una fusión perfecta con los techos de vigas antiguas. El bar del establecimiento se encuentra en uno de los edificios contiguos al principal y ofrece un ambiente cálido y familiar, con su gran barra de madera y su chimenea de piedra natural. Id pensando también qué deseo pediríais si durante vuestra cita bajo el cielo nocturno irrumpe una estrella fugaz.

Sentirse como reyes


De vez en cuando darse un capricho no está mal y más si se hace para compartir el tiempo con la persona amada. Si os apetece una escapada romántica de altura una estancia en el Hotel Hostes Palacio de los Patos en Granada puede ser una elección acertada. Desde que pongáis el pie en el establecimiento os daréis cuenta de que estáis en un lugar especial. Está compuesto de dos edificios. Uno moderno y otro declarado Bien de Interés Cultural por la UNESCO, ejemplo de la arquitectura clásica e industrial del siglo XIX. En su interior os esperan sorpresas como cata de caviar ecológico, una zona de jardines y fuentes árabes o un spa completo.

Enamorarse por el estómago


En el amor todos los sentidos cuentan y el gusto de compartir un buen plato con los mejores ingredientes une todavía más a una pareja. Un destino donde gozar de una gastronomía de quilates es el Hotel la Trufa Negra en Mora de Rubielos. Ya sólo por visitar este pueblo de Teruel merece la pena viajar hasta allí. Está declarado como conjunto histórico-artístico desde 1978 y en su calles destacan lugares como su muralla o su impresionante castillo. En el hotel, como su propio nombre indica, la trufa tiene especial protagonismo. Este tesoro que se esconde bajo el suelo de la provincia aragonesa inunda las recetas de la zona y se puede catar en el restaurante del hotel donde hay menú degustación. Para poner la guinda a la experiencia sólo hay que visitar el spa.

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