Pocos personajes populares son tan queridos y merecen tanto respeto como Papá Noel. Este hombre bonachón que nos trae regalos en Navidad no descansa durante el año, sino que trabaja junto a sus ayudantes en su Laponia natal para tener todo listo cada 24 de diciembre. Su pueblo es mágico y, por suerte, se puede visitar. Nuestra propuesta es que aprovechéis estos meses para viajar hasta la tierra de Santa Claus. ¿Os animáis?


Si es así, poneros abrigos y botas térmicas que protejan vuestros pies porque cogemos el avión para irnos hasta Finlandia, lugar de residencia de Papá Noel. El frío no es problema para él y sus ayudantes, están acostumbrados. Eso de vivir en el Círculo Polar Ártico curte a cualquiera. El punto exacto donde está la residencia de Papá Noel es secreto, pero desde 1985 Papá Noel decidió abrir una oficina en Rovaniemi. para atender mejor a los niños y niñas. En 2010 la ciudad recibió el título de Official Hometown de Papá Noel.


El pueblo de Papá Noel se puede visitar todos los días del año, y es que no hay descanso cuando se trata de trabajar por los niños y el espíritu de la Navidad. Está a unos 8 kilómetros del centro de Rovaniemi. Por eso, para llegar hasta allí, hay que coger algún medio de transporte como el Autobús número 8. También se puede ir en coche o en taxi y los más valientes pueden caminar hasta este punto, pero en invierno, con el frío no es muy recomendable. El aeropuerto se sitúa a escasos 3 kilómetros del lugar.


Para alcanzar nuestro objetivo habremos tenido que cruzar el Círculo Polar Ártico, así que está bien que seáis conscientes de que el día y la noche se confunden. En verano es de día durante 24 horas, mientras que el resto del año, la noche se extiende y el sol no suele subir por encima del horizonte.


Pueblo de Papá Noel

El ambiente os envolverá desde el primer momento que pongáis un pie en su término. En el lugar os esperan numerosos espacios que debéis visitar uno de ellos es la Oficina de Correos de Papá Noel. Cada año, recibe más de medio millón de cartas de más de 198 países a la dirección de Papá Noel, Oficina de Correo de Papá Noel, FI-96930 Circulo Polar Ártico. ¡Imaginaros qué trabajo! Papá Noel responde a todas ellas. Cuando entréis podréis sentaros frente a la chimenea para escribir desde allí alguna carta a vuestros amigos o encargar una de Papá Noel que él mismo enviará antes de las Navidades con la ayuda de sus elfos. Todos los envíos hechos desde allí llevarán el sello especial de la Oficina de Correos Principal de Papá Noel.


Otro indispensable es el Despacho de Papá Noel, donde la leyenda se vuelve realidad y se puede ver al auténtico Papá Noel, al de carne y hueso. ¡Qué nervios! Allí , en el edificio principal de Santa Claus Village, las familias pueden entrar para ver el escritorio desde donde Papá Noel se organiza todo el trabajo. Él puede que esté allí y si tenéis la suerte de que está, seguro que tendrá tiempo para parar, fotografiarse con vosotros y escuchar vuestros deseos (a veces incluso se lanza a cantar villancicos). Allí observaréis también un aparato curioso, el péndulo de Papá Noel que controla el tiempo. Gracias a su uso y su secreto, Santa Claus consigue hacer su trabajo la noche del 24 de diciembre sin olvidarse de visitar ningún hogar.



En el mismo edificio podréis visitar una exposición navideña con dos temáticas. Por un lado conoceréis la Navidad filandesa, con sus tradiciones más ancestrales y por otro tradiciones navideñas del mundo. El museo se ve rápido, así que en unos 15 minutos habréis descubierto un mundo de tradiciones y ya tendréis tiempo de disfrutar de todo lo que os queda por ver.


En el pueblo encontraréis muchas más propuestas interesantes para pasar el día allí. La zona está llena de restaurantes y de tiendas que venden productos navideños dedicados en gran parte a Santa Claus. También hay empresas que ofrecen aventuras tan interesantes como deslizarse con trineos, montar en trineos tirados con huskies, subir a una moto de nieve y conocer a los renos de Papá Noel.


Igualmente, para sacar el máximo partido a la visita, dejaros caer por el SantaPark, un espacio dedicado a la Navidad entre el Pueblo de Papá Noel y la ciudad de Rovaniemi. En este parque temático podréis disfrutar de sitios únicos como la escuela de elfos de Papá Noel, una galería de hielo impresionante, otra oficina de correos de Papá Noel, taller de galletas de jengibre y mucho más. Eso sí no abre durante todos los días del año, así que es mejor que echéis un ojo a sus calendario que suele ir de noviembre a febrero.


Por último, existe también otro destino relacionado con la Navidad. Se trata de Joulukka, a unos 15-20 kilómetros del centro de Rovaniemi, en un paraje escondido, al que sólo los elegidos pueden llegar. Está en mitad del bosque y acoge a pequeños grupos que quieran disfrutar de una experiencia 100% real. Hay restaurantes, talleres, elfos y muchas sorprensas más que harán que hasta el más incrédulo se haga fiel seguidor de Santa Claus.


¿Habéis visitado alguna vez el Pueblo de Papá Noel? Quizá sea ya hora. ¡Una vivencia para disfrutar en familia!